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Doprimos®: Distribuidores de costes de calefacción central
Doprimos®: Repartidores de costes de calefacción central
Los repartidores de costes de calefacción son dispositivos de medición que se utilizan desde hace más de 80 años fundamentalmente en países europeos. Estos medidores, que se instalan en cada uno de los radiadores de la vivienda, son:
- Muy sencillos de instalar, no requieren obras, se instalan sobre el radiador normalmente mediante simples tornillos de sujeción.
- Son pequeños y estéticamente agradables, sin cables ni elementos que puedan afectar a la decoración de la vivienda.
- Son baratos. La inversión en repartidores de costes en una vivienda media es hasta cuatro veces más económica que instalar un contador de energía.
- Actualmente, los repartidores que se instalan son electrónicos, y sus lecturas de consumos se recogen por radio, por lo que no es necesario volver a entrar en la vivienda hasta que se agote la batería, que tiene una duración de 10 años.

En Europa aproximadamente 30 millones de viviendas estás dotadas de este tipo de sistema de reparto de costes de calefacción central, lo que supone un total de 100 millones de dispositivos instalados.
¿Realmente se ahorra energía?
Según estudios realizados por la Asociación Europea de Repartidores de Costes de Calefacción (EVVE), la Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción (AERCCA), y según recomendaciones del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético), el ahorro potencial que se obtiene en una instalación de calefacción central en un edificio de viviendas, tan sólo por la instalación de un sistema que permita la contabilización individual de la calefacción puede llegar a ser de hasta un 30%. Si al sistema de contabilización se le complementa a su vez con la posibilidad de regulación mediante válvulas termostáticas el ahorro puede ser incluso mayor.

En España, datos concretos de ahorros obtenidos en edificios de viviendas en las que se ha instalado este sistema de reparto de costes de calefacción, según estudios realizados por la empresa Ista Metering Services, S.A. en cinco edificios, la media de ahorro energético obtenido ha alcanzado un 23%.
¿Cómo funcionan los repartidores de costes de calefacción?
Los distribuidores de costes de calefacción constan de una carcasa, los sensores, un dispositivo de cálculo, una pantalla, una fuente de alimentación, los elementos de instalación y un precinto.

El sello o precinto tiene la misión de proteger la unidad contra manipulaciones no autorizadas. Cada distribuidor de costes de calefacción constituye por sí mismo una unidad funcional u operativa.
Cada uno de sus componentes individuales deberá fabricarse de conformidad con determinadas tolerancias. De este modo cada una de las piezas o componentes de un modelo en particular de distribuidor de costes de calefacción (tipo, fabricante) deben funcionar de forma idéntica cuando se utiliza con el mismo propósito.
Los distribuidores de costes de calefacción, son aparatos de medición destinados al registro de la integral de temperatura con relación al tiempo.
De acuerdo con la norma EN 834:1994, los distribuidores de costes de calefacción miden dos temperaturas: la de la superficie del radiador y la temperatura ambiente de la habitación donde el radiador está instalado.

La lectura visualizada corresponde al valor de la integral de tiempo de la diferencia de temperatura entre la superficie del radiador y la temperatura ambiente. Así, el medidor entiende que la calefacción está en marcha cuando la diferencia de temperaturas entre el radiador y la habitación es muy elevada, y cuanto más elevada sea esta diferencia de temperaturas, mayor será el esfuerzo del radiador por dotar a la habitación del confort deseado, y por tanto el consumo será mayor.
Sin embargo, si la diferencia de temperatura ambiente de la habitación con respecto a la del radiador es pequeña (menos de 4ºC), el medidor entenderá que el radiador no está en funcionamiento. Adicionalmente, el medidor diferencia entre verano e invierno, de modo que en verano (desde junio a septiembre), se entiende que la calefacción está en funcionamiento siempre que la temperatura del radiador supere los 40ºC, mientras que en invierno, se entiende que el radiador está en funcionamiento cuando supera los 29ºC.
En resumen y para simplificar, el repartidor de costes empieza a medir consumos cuando:
- La diferencia de temperaturas entre la superficie del radiador y el ambiente sea mayor de 4° C.
- En verano, cuando la temperatura del radiador sea mayor de 40ºC, y en invierno, cuando sea mayor de 29ºC
La norma UNE-EN-834:1994, además, muestra otras exigencias técnicas y de medición adicionales que tiene que ser respetadas por el dispositivo.
El valor de consumo reflejado por el repartidor de costes en su pantalla es, por tanto, un valor adimensional (no son kwh ni ninguna otra unidad física de energía) que debe ser corregido en función de varios coeficientes correctores, todos ellos perfectamente definidos en la mencionada Norma UNE-EN-834:1994.
Por tanto lo reflejado en el display del repartidor de costes deberá ser afectado por un coeficiente K, que tiene a su vez tres componentes:
· KC – Transferencia de calor de la superficie del radiador al repartidor de costes. Este valor es una característica de diseño del radiador, que aporta el fabricante del mismo, y que son interpretados a su vez por el fabricante del repartidor de costes según tablas de transmisión, tipo de sujeción al radiador, etc. Así, por ejemplo, es distinta la transmisión de calor de un radiador de aluminio o de hierro, la forma de los elementos radiadores, etc.
· KQ – Mide el rendimiento térmico del radiador, basado fundamentalmente en potencia calorífica del mismo, número de elementos, etc. El factor de tarificación KQ es el valor numérico (adimensional) del rendimiento nominal térmico (en vatios) del radiador. El rendimiento nominal térmico se corresponde al rendimiento térmico de radiador funcionando a una temperatura de entrada, una temperatura de retorno y una temperatura del aire de 90º C, 70º C y 20º C respectivamente en una cámara de pruebas climáticas a una temperatura estable. La temperatura del aire se tiene que medir a 0,75 m por encima del suelo y a una distancia de 1,5 m de la superficie de calentamiento. Si el rendimiento nominal térmico del radiador se estableció para otras condiciones de temperatura, deberá convertirse éste a las condiciones mencionadas anteriormente
· KA – En el caso en que el repartidor esté instalado en forma no estándar (i.e. cubre radiadores, etc.)
Para la determinación de los factores de conversión K cada fabricante de repartidores de costes tiene disponibles una base de datos de radiadores, marcas, fabricantes, características, etc. que son consultados por el instalador para determinar el consumo final de cada radiador.
Por tanto, el factor K El valor del factor K es único para cada radiador, y sólo es válido para el contador específico que se instale.
Dicho factor es calculado en nuestros laboratorios, para cada tipo de radiador, formando parte de una extensa base de datos, la más extensa del mercado, elaborada por ista desde hace más de 100 años.
- El valor del factor K depende de, entre otros, los siguientes factores:
- Marca del Radiador (Roca, Runtal, Buderus, etc.)
- Modelo del radiador (Duba, etc.)
- Potencia del radiador (en kW)
- Nº de elementos del radiador
- Dimensiones del radiador (alto, ancho, largo)
- Material del radiador (hierro, aluminio, chapa, etc.)
- Método de instalación del repartidor (atornillado, soldado, etc.)
- Transmisión calorífica
- Caudal de diseño
¿Cómo se reparte el coste de la calefacción entre las viviendas?
El consumo de calefacción de cada radiador en € se calcula como
Consumo radiador(€) = ( Cact – Cant ) x K x P
Siendo
Cact – Lectura actual del contador
Cant – Lectura del contador al inicio del periodo de facturación
K – Factor de conversión, diferente para cada radiador (según apartado anterior)
P – Precio de cada unidad consumida de calefacción
El precio (P) de la unidad de calefacción es único para todo el edificio, y se calcula de la siguiente manera, por ejemplo:
Una caldera de calefacción central ha tenido los siguientes gastos para la comunidad:
- Combustible: 10.000 €
- Electricidad: 300 €
- Mantenimiento: 500 €
TOTAL 10.800 €
Los gastos fijos (30% de 10.800 €) de la instalación se reparten por coeficiente a cada vecino. Estos gastos corresponden al término fijo de la factura del combustible, gastos de mantenimiento de la caldera, gastos de reparaciones, etc. Y deben ser sufragados por el total de los vecinos. En algunos países existe regulación al respecto que fijan unos determinados porcentajes (p.e. en Alemania). Estos gastos fijos se repartirán por coeficiente entre los vecinos.
Los gastos variables (70% de 10.800 €, es decir 7.560 €) se repartirán en base al consumo real, siendo éste la suma de los consumos medidos los contadores. Si por ejemplo, el consumo en calefacción del edificio son 20.000 unidades de calefacción, entonces:
P =7.560 €/20.000=0,378 € por unidad de calefacción
Y por tanto ese es el precio que se aplicará al consumo de los radiadores de cada vecino.
¿Cómo es el recibo de calefacción con este sistema de reparto?
El recibo de calefacción de cada vecino refleja lo indicado en los párrafos anteriores, constando básicamente, de dos partes:
· Término fijo: Coste repartido entre los vecinos de los gastos fijos asociados al sistema de calefacción centralizado. Normalmente se calcula como el 30% del total de gastos de calefacción. El reparto de realiza por coeficiente.
· Término variable: Coste de la calefacción consumida por cada vecino, que será a su vez la suma del consumo de cada uno de los radiadores instalados en la vivienda. Así, en el recibo el vecino podrá saber lo que ha gastado en cada una de las estancias (comedor, dormitorio, etc.) de su vivienda.
Haga click aquí para ver un ejemplo de recibo de calefacción de una vivienda.
